La fórmula del estilo de vida

Acabamos de completar otra formación EC con un maravilloso grupo de personas. Uno de los conceptos que exploramos es el principio adleriano del estilo de vida (mejor pensado como “plan de vida”). Me parece curioso que no seamos capaces de discernir nuestro propio estilo de vida, a pesar de lo tan personal que es. Si nos dedicamos a un proceso de desarrollo personal, podemos ser capaces de discernir algunos aspectos pero no la mayoría. 

¿Por qué es tan difícil ser consciente de ello? 

Básicamente, porque todo surgió antes de cumplir 5-6 años, una etapa en que nuestra capacidad de observación estaba en su máximo pero nuestra capacidad de interpretar y entender estaba en su mínimo. Por lo tanto, llegamos a conclusiones arbitrarias de cómo operaríamos en la vida, construimos un libro de reglas sobre ello (con muchos absolutos como “nunca,” “siempre” y “solamente”) y dejamos el libro en algún sitio donde ya no podemos encontrarlo. Pero una cosa es segura: cuando nuestra experiencia de vida contradice las reglas de nuestro libro, las reglas ganan—siempre. Y allí está el “problema.”

Si deseas entender un poco más acerca de la complejidad del estilo de vida, ponte en tu lugar a los 3-4 años de edad e intenta completar esta fórmula: 

Yo soy… 
Los demás son…
El mundo es… 
Yo debería… 
Yo debería ser… 
Por lo tanto, haré…

¿Qué tal ha ido?

Los adlerianos suelen pasar horas inmersos en los datos que recopilan sobre una persona con la que están trabajando para discernir su estilo de vida. Además, Adler nos dice que, cuando una persona está en un buen lugar en su vida (todo marcha relativamente bien), es difícil discernir su estilo de vida. Sin embargo, cuando una persona se encuentra en una situación incierta o se enfrenta desafíos, su estilo de vida es claramente visible. 

¿Quieres aprender más sobre tu estilo de vida? Sólo tienes que “pillarte en el acto” mientras estás bajo estrés.